Dificultades
de Aprendizaje
Los
problemas de aprendizaje son muy frecuentes, y no tienen una misma causa de origen, ni una única forma de
presentarse.
Así, un niño
con problemas de aprendizaje puede tener más dificultades en un área que en otra,
o en todas por igual.Puede mostrarse muy inquieto y no lograr la concentración
necesaria para aprender, puede mostrarse desinteresado en las tareas, llorar
ante cualquier actividad que implique cierto compromiso o en la que se sienta
evaluado, puede resolver rápidamente todas las consignas dadas pero de manera
equivocada, puede tener problemas para relacionarse con sus pares y esto
repercutir en su aprendizaje, etc.
Cada
una de estas presentaciones, tendrá a su vez una causa de origen diferente.
Entre ellas: edad madurativa no acorde, problemas familiares, emocionales, de
metodología, relacionados con la modalidad escolar o con modalidades
familiares, dificultades sensoriales (baja vision/hipoacusia), etc.
Tampoco es
correcta la asociación popular de que un niño con dificultades de aprendizaje
es ¨ menos inteligente ¨ de hecho muchos niños con problemas de aprendizaje tienen un nivel de inteligencia
promedio o incluso superior al promedio.
Muchas veces
los Problemas de Aprendizaje se presentan como síntomas, como emergentes de
otras situaciones conflictivas, traumáticas o inestables que se manifiestan en
el aprendizaje.
Es
importante ir develando cuales son las posibles causas que los originan.
El trabajo
psicopedagógico consistirá en encontrar la o las causas para poder trabajar
sobre las soluciones posibles.
Para ello es
necesario tener una serie de entrevistas con los padres, con el niño, posiblemente
tener también comunicación con los docentes y/o con otros profesionales que
estén atendiendo al niño (por ejemplo: psicólogo o fonoaudiólogo), y poder arribar a ciertas pautas
diagnósticas para establecer las posibles causas del problema.
Como ya
dijimos, los problemas de aprendizaje no tienen una única característica,
incluso una misma dificultad puede remitir a distintas causas. Pero existen
algunas situaciones con las que padres y maestros deberían estar más atentos y
sugerir o acudir a una consulta psicopedagógica para disipar dudas.
También es
conveniente advertir que estas situaciones deben ser tenidas en cuenta cuando
se dan de manera sistemática, cuando se observan por un periodo más
o menos extenso, cuando después de intentar por diferentes maneras no se logran revertir.
De este
modo, un niño que comienza su primer grado y en los primeros meses confunde
algunas letras, sobre todo aquellas cuya forma o sonoridad son parecidas, no es algo
para preocuparse. Pero si esto no se revierte en un lapso de tiempo medio, si
el niño no puede ir a un ritmo regular, más o menos acorde al de sus
compañeros, es oportuno consultarlo. Cuanto más rápida es la consulta, más
oportunidades de intervenir precozmente hay. Y de este modo evitar
complicaciones más difíciles de superar después.
Las
siguientes son pautas a tener en cuenta, pero no indican por sí solas un problema de aprendizaje.
1. No comprende claramente las consignas dadas
en clase.
2. Se muestra notoriamente desatento en clase y/ o en casa.
3. No puede realizar por si sólo las tareas que le dan en la escuela.
4. Tiene conductas inapropiadas que interfieren en el aprendizaje
propio o de su entorno.
5. Sus trabajos son poco creativos, estereotipados (por ejemplo:
dibuja solo con regla, solo dibuja copiando)
6. Suele confundir letras /No diferencia letras de números.
7. Se frustra con facilidad ante una tarea que no puede realizar.
8. Se muestra enojado, ante el mero hecho de disponerse a realizar la
tarea.
9. Tiene problemas para pronunciar palabras /No puede
expresarse con claridad. Se confunde los
días, meses y horarios.
10. Maneja con dificultad los útiles escolares (tijera, lápiz).
11. Resuelve muy bien las consignas en un área, (por ejemplo "PRÁCTICAS DEL LENGUAJE" pero le resultan sumamente difíciles
las de "MATEMÁTICAS" o viceversa )
12. Se muestra demasiado preocupado por cumplir con las tareas.
13. Resuelve las consignas de manera rápida, pero lo hace
incorrectamente
14. Le cuesta expresar sus emociones. No puede
relacionarse con sus compañeros. Se comporta violentamente o se retrae.
15. No se adapta al nuevo nivel. No respeta las indicaciones del
docente.
16. El cuaderno se ve desorganizado, incompleto o muy desprolijo.
17. No se ubica espacialmente en la hoja, escribe
fuera de los margenes, usa el cuaderno al revés.
Estas son sólo algunas de las dificultades posibles. Toda
problemática que se observe, relacionada al proceso de enseñanza-aprendizaje es recomendable realizar la consulta
inicialmente con el profesional psicopedagogo/a. Quien podrá intervenir o derivar
luego la consulta con otra especialidad.